Los autos y las mujeres
6 AM. Mi auto, enfrente de la casa de ella.
Cintia- ¿No queres pasar a tomar un tecito?
Yo- No, gracias
Cintia- Dale, pasate un ratito. (Me mira con esos ojos grandes que tiene)
Yo- Todo bien, pero yo ya se en que termina ese tecito y lo nuestro no va.
Cintia- ¿ Que es lo que no va?
Yo- Que a mi ya no me sucede nada con vos. Realmente lo siento por vos y por esta relacion pero te das cuenta que ni amigos podemos ser
Cintia- Pero.., pero.., el tecito (Los ojos ya se comienzan a poner un poco llorosos)
Yo- Cintia, no, gracias. Yo no te quiero mas de esa forma.
Cintia- Pero yo te quiero, te veo y me pasan cosas.
Yo- Bueno, por eso no quiero pasar a tomar el tecito. A mi ya no me sucede nada en ese sentido
Los ojos ya no lloran, ya tienen furia
Cintia- grrrrr…, pero pero…,
Abre la puerta del auto, CRASSSSSSHHHHH
(La puerta acaba de volverse giratoria)
Nota mental: Nunca vuelvas a cortar una relacion con una mujer en tu propio auto.
Los diminutivos son realmente sospechosos y nada inocentes en ciertos contextos. Acabamos de observar.
Creo que si vuelvo a ofrecerle un “tecito” a un hombre me voy a acordar de tu post.
Tampoco tienen que estar frente a objetos puntiagudos o platos de comida.
laura: los “itos” son siempre sospechosos. Uno debe alertar rapidamente a su organismo para que la catastrofe no llegue a mayores!
flor: cuidadito a quien le ofreces tecito vos!
hans: tampoco frente un cafecito caliente que yo recuerde :)
che, cuantas situaciones cinematográficas de rupturas!