Venas Abiertas
Viernes 24 de Marzo del 2006. 11:00 am.
Yo- Ma, ¿Como es hoy, a que hora comienza la marcha?
Ma- A las 4 de la tarde desde congreso se marcha hacia la plaza. ¿ Vas a venir ?
Yo- Mmmmm.., no puedo a esa hora. Tengo un compromiso. El sabado se hace el FLISOL y hoy tenemos que ir a poner todo en orden. Mmmhhh, capaz voy mas tarde.
Ma- Lucho, no vayas solo. Uno tiene ganas de abrazar a alguien, no es para que estes solo en la plaza.
Yo- Seguro que alguno de los chicos me acompaña.
Y eso iba a hacer. A las 17.30 me iba a ir directo para la plaza. No me importaba si habia que hacer otras cosas. No puedo, no puedo NO estar en la plaza hoy. Tengo que ir, se los debo. Se lo debo a las madres, a ellos.
17.30 -
Yo- Ariel, ya es la hora, ¿ que hacemos ? todavia quedan un monton de cosas.
Ariel me mira, me dice- Nosotros cambiamos el mundo desde aca.
Yo- para mi no es suficiente.
19.30 -
Me tome el subte D, derecho a estacion Catedral.
Llegue. Llegue a la plaza. Y esta colmada. Mucha gente, muchas banderas.
Por supuesto, no encontre a nadie. Y ya no me importa, solo quiero escuchar a las madres. Porque yo fui por ellas. A hacer mi acto de presencia. Pero ellas no hablan en el microfono, habla un personaje que despotrica contra kirchner, el imperialismo, cromagnon y nose cuantas cosas mas.
Me pongo a cantar con la gente – Madres de la plaza, el pueblo las abraza. Madres de la plaza, el pueblo las abraza. – . - ole, ole ola.., ole ole, ole ola… como a los nazis les va a pasar, adonde vayan los iremos a buscar.., ole ole…, ole ola.
La madre logra tomar el microfono. Nos habla, nos habla como una madre.
- vayamosnos todos a casa tranquilos. la madres siempre estaran con ustedes, mientras ustedes nunca olviden. -
Nose a los demas. Pero a mi, se me puso la piel de gallina. Senti que me hablaba no una madre de plaza de mayo, sino una madre, mi madre. Y entendi que era hora de irme a mi casa, cantando bajito - Madres de la plaza, el pueblo las abraza. Madres de la plaza, el pueblo las abraza.
Yo también estaba en la plaza. Aunque no nos hayamos encontrado siempre está un lugar para encontrarse.
beso,
tu hermana.
Por qué será que siendo tantos los que nos sentimos así en la plaza, siempre está quien agarra el micrófono y pretende robarse la verdad? No es excusa para hacerte llegar a mi blog, pero si tenés ganas, pasate, hay una descarga de bronca por el discurso y una de cariño a las madres que me hicieron sentirme identificada con tu relato
Año 80.
Es posible que suceda.
Me declaro en estado de “embarazo incluyente”
Son mis madres, son tus madres, tus abuelas
Son mis troncos, son los tuyos.
Los árboles semillaron.
Tu canto es la nueva raiz colectiva.
Inevitablemente orgullosa
Empeze a escribir un comment aca pero me embale y muto en post a mi blog, los invito a leerlo.